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5 diciembre 2021

Exclusivo: La obra titulada “Tiempos del libro” / Autor Gerardo Eto Cruz

Gerardo Eto Cruz
Tiempos del libro Primera edición virtual 2021
® Editorial Sin corona
® Gerardo Eto Cruz
https://gerardoetocruz.academia.edu/
gerardoeto@gmail.com

NOTA PRELIMINAR
Este breve opúsculo está dirigido a los alumnos de secundaria, en especial a los que se encuentran en los primeros
años hacia adelante; esto como un criterio pedagógico, pero
puede ser leído desde un niño hasta los que pasan el centenario
de edad, que por cierto también pueden seguir sacándole el jugo
a la curiosidad de contenidos que traen los libros.
El apremio de publicar este breve opúsculo con las viñetas
recogidas como fruto de lo insondable de internet obedece a que, pese a la era de la virtualidad, donde la gente “se conecta” en los instrumentos que hoy ha creado y desarrollado la tecnología, los alumnos, en sus tempranas formaciones con el mundo de las lecturas, deben ser motivo de incentivo, pues nada más determinante en una sociedad del conocimiento y de la propia formación de toda persona que leer; y leer supone todo un proceso cognoscitivo que, a la larga, formará a la persona; y si ello ocurre desde los primeros años de las escuelas, realmente tendremos un capital humano que es el más valioso que puede tener un país, dado que ellos son la reserva poblacional que mantendrá el bienestar y el desarrollo de cada país; en especial los nuestros que seguimos con el epíteto de países del tercer mundo y que hoy observamos cómo es que países altamente desarrollados, con complejas tecnologías, siguen afirmando una capacidad de producción de bienes y servicios, y para ello el personal de cada empresa, industria, comercio, o de los servicios que brinda el Estado, cuenta precisamente con ese capital humano que debe ser materia de una política pública de formación e incentivos desde todos los ángulos, a fin de contar en nuestra patria con una juventud llena de ilusiones que empiezan a partir de lo que
le brinda un libro.
Sabemos que el libro clásico, ese que está en casa y solemos tocarlo para darle una mirada, no tiene por qué tener una competencia con lo atractivo de lo que está en la realidad virtual que nos suministran las potentes plataformas de internet, pero una formación clásica como contemporánea es que el alumno cuente con el clásico texto, pues a partir de allí empieza un derrotero imparable de avidez para seguir descubriendo los horizontes insospechados que le brinda el libro, que puede ser de su formación por las asignaturas que recibe en las escuelas y colegios, tanto como un simple texto donde se cobija una novela, una narrativa agradable. Sucede que en los tiempos actuales, de acuerdo a cómo va evolucionando la civilización humana, irónicamente a mayor información existente, las personas por
la sobreabundancia de información se encuentran cada vez más
asoladas por una desinformación, ya que han surgido fenómenos donde se habla con medias verdades como la posverdad, o los escenarios hoy cada vez más refinados de guerras de falacias, sobre todo en el campo de la política.
Un niño que empieza a leer, y no solo a estar tras los juegos adictivos que crean los productos del entretenimiento, es un futuro hombre no solo de bien, sino un proyecto de un real capital humano que necesitan los países como los nuestros. Apostemos a ello. Se debe seguir apostando por una cultura del libro y de la propia formación; y, desde luego, el Estado debe invertir presupuestalmente en políticas educativas y de enseñanza, sumado a la infraestructura para nuestro futuro capital humano. En el Perú y en todos los países latinoamericanos, como seguramente en otros países desarrollados, se han perdido grandes visionarios del mundo que habrían tenido una capacidad heurística e inventiva de crear o descubrir, a partir de una formación profesional que se truncó o no tuvo la esperanza de llegar a una universidad, y de hacer grandes aportes a la humanidad.
Cerramos estas breves líneas diciendo que este pequeño
opúsculo pretende simplemente incentivar a los niños y adolescentes a leer. Sabemos que las personas prefieren hoy estar en la comodidad de la pantalla de la televisión que suministra películas y series en cantidades industriales, ahora con las plataformas de grandes firmas y consorcios del entretenimiento, pero estoy firmemente convencido que el homo videns, del que reflexionara el filósofo italiano Giovanni Sartori, que ve lo gráfico en movimiento, como son las películas y las series, no le genera en la estructura cerebral del vidente una capacidad de creación ni le incita a una imaginación de lo que una narrativa le propone. La neurociencia sobre esto ya ha señalado que la capacidad creativa de las personas lo genera la lectura. La televisión puede traer entretenimiento y acaso información, pero es una mala maestra como también lo señaló el filósofo Karl
Popper. Hoy, la civilización del espectáculo, como lo escudriñara Mario Vargas Llosa, prima en los tiempos de la posmodernidad, pero por ello mismo los padres deben incentivar en sus hijos la lectura, no como un castigo, sino como una tarea normal y cotidiana. Solo con un capital de ciudadanos inteligentes, tendremos un Estado más inteligente (Beth Simone Noveck); pero mientras tengamos niños mal nutridos en su formación
y en su mente, seguiremos teniendo una indigencia cultural y educativa; y ello permite tener gobernantes que en doscientos años de república independiente, han gobernado con engaños y envileciendo lo noble que es y debe ser la política.
Nuestros niños, muchos en las estribaciones de la sierra, tienen que hacer sacrificios caminando horas, para poder estar en clases; y en los últimos tiempos de pandemia, la educación virtual no llega definitivamente a todos nuestros niños y adolescentes del Perú, puesto que aun viviendo una sociedad de la información, miles de peruanos aun no tienen acceso a internet.
Incluso, resulta dramático que muchos niños tienen que subir a determinadas partes altas para acceder a una antena de radio y poder escuchar las clases por esta vía.
Hoy nuestra patria se asoma a un abismo electoral; y se ha
venido pregonando un cambio desde los pobres. Es otra falacia que apuesta el extremismo de la izquierda radical que pregona lo que la historia moderna lo ha superado: la presencia de un socialismo que colectivizará la felicidad. Esta es una profecía no cumplida; y la cultura del libro permite y permitirá tener ciudadanos con libertades; de allí la necesidad de defender los principios de una democracia constitucional más allá de una ética de convicciones de quienes pregonan una apuesta a una opción socialista-comunista. Es necesario poner énfasis en una ética de responsabilidad como precisara Max Weber y elegir a quienes se comprometen por el respeto de una democracia constitucional, aun cuando haya tenido un pasado cuestionable.
Finalmente, dejo constancia que estas cuartillas de reflexión
sencilla fueron escritas y muchas se publicaron en el Nuevo Norte, diario de Trujillo. Hoy exhumamos en estos tiempos en los
que el mundo es asolado por una Pandemia del Covid-19. Estoy completamente seguro que, como en tiempos del ayer, la humanidad superará largamente esta noche gótica que recuerda las antiguas pestes medievales. El libro juega un rol de resiliencia en todas las personas en estos tiempos de encierro; de allí que como ayer, hoy y mañana, siempre habrá tiempos del libro.
Finalmente, quiero agradecer a mi hijo Gerardo, quien tomó el
entusiasmo en este proyecto y finalmente nos ayudó en ubicar
las fotos y viñetas que acompañan este texto, a fin de hacerlo
más atractivo a los ojos del joven estudiante.

Gerardo Eto Cruz
Lima, 23 de abril de 2021
Día internacional del libro

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